De chiquita, María Conorti se rodeó de hormas y cueros, heredando naturalmente el oficio de su abuelo y su papá. Su mamá, diseñadora de moda, sumó su pizca de buen gusto estético que perfiló a María como incansable buscadora de diseño, charm y elegancia.

Luego de varios años gratificantes de trabajo en otro rubro, María sintió que era hora de encausar su pasión por los zapatos y el diseño. El 17 de marzo de 1999 inauguró su marca De María en un showroom de Palermo.
Su éxito fue tan grande que nueve meses después abrió las puertas de su tienda en la calle Libertad, un punto de encuentro entre clientas. La atención súper personalizada hace que se sientan como en el living de su casa, probándose los últimos modelos diseñados por María, ritual que se repite todos los días como un 5 o'clock tea.

Si bien María tuvo innumerables propuestas para estar presente en shoppings y otros lugares, ella prefiere conservar la exclusividad del diseño y el contacto directo con sus clientas.